¿A qué huelen las estrellas? ¿A qué sabe la Luna? ¿Cuál es el tacto del universo? El mayor premio es imaginar que te tengo, imaginarme eso es el mayor de los suicidios. Y ahí está tu reflejo, que se empeña en distraerme. Ingrávido, limpio por fuera y limpio por dentro, como si nunca se hubiera estropeado, perfecto. Este silencio sólo eterniza mi recuerdo. Lo rompo y cae en mil pedazos, miles de fragmentos minúsculos de cristal. Asombra la facilidad con la que podemos destruir. Pero nunca desapareciste del todo, como la sombra que te sigue a todas partes. Velos de estupor por que no me lo creo. Buscar algún árbol al que contarle las penas y las desdichas que un día nos hicieron blandos. Navegar en ese barquito de papel a sabiendas de que no llegará a buen puerto. Y como un buen capitán, ser el último en abandonarlo. Unir tu destino a su suerte. Volver a recomponer tu imagen como último remedio. Y saber que tu reflejo no se irá del todo.
sábado, 24 de diciembre de 2011
martes, 11 de octubre de 2011
En una cuerda
Así de simple, en una cuerda. Sin saber si al siguiente paso vas a caer. No mires abajo, jamás mires abajo, concentrate en el horizonte aunque no lo veas nítido. Controla esos nervios, no tiembles, relaja la respiración, camina más rápido, no tengas miedo, haz todo lo que se supone que debes hacer. Pero sabes que se puede romper en cualquier momento, que es tan frágil como una pompa de jabón. Y al final es como la propia vida.
jueves, 1 de septiembre de 2011
Lluvia en la ciudad
Lluvia en la ciudad. Sonidos que evocan otros tiempos. Atmósfera pálida que emana calor. Agua que corre por las calles entre el tumulto y el tránsito de los vehiculos. El chaparrón purifica el aire y los humos se disuelven en el suelo. Un olor a humedad se intensifica. los árboles regalan su aroma particular. La lluvia crea sus propias obras de arte, en las lunas de cada coche, en las ventanas de cada casa, que aparecen y desaparecen al ritmo de las gotas que caen. Charcos que reflejan espejismos como si de un desierto se tratase. Y una música, toda una orquesta que no para de tocar para dejar paso al silencio. Todo en su conjunto resulta casi mágico. El verano pronto dará paso al otoño y lo que hoy es inusual se convertirá en hábito. La lluvia se detiene y paro de escribir.
sábado, 23 de julio de 2011
En el camino
Con los "de siempre" y con otros nuevos, viviendo la vida como si fuera el último día, disfruto de todo lo que ésta me regala y hoy me siento afortunado. Afortunado por que he sabido forjarme, aprender de los errores. Afortunado por no tener una vida normal ni quererla. Afortunado por rodearme de personas de corazón noble.. Y aunque siento que hay cosas que me faltan no me olvido de todas las que tengo. Exprimo el presente ante un futuro incierto, no se si es una decisión inteligente pero tampoco lo he decidido. Simplemente he llegado a este punto empujado por la misma vida. Acepto como están las cosas y lejos de bloquearme intento sacar la cabeza y seguir mi camino, con sus piedras y sus rosas. Adentrándome por senderos poco claros, puede que oscuros más solo el tiempo me lo aclarará. He aprendido a confiar en mí y eso juega una carta a mi favor en ésta partida. Ganar o perder, jamás rendirse.
domingo, 1 de mayo de 2011
Tirando el muro
Nos enfrentamos al miedo, a la incapacidad de reaccionar ante una situación imprevista. Humo que se convierte en hormigón en nuestros frágiles cerebros. Un material que nos ciega y no nos deja avanzar a la vez que nos paraliza. Pero como seres racionales debemos enfrentarnos contra esa gruesa pared para darnos cuenta, que en realidad es tan delgada como un papiro. Y es que siempre habrá caminos que crear, horizontes que descubrir, Desde esta óptica, no hay problemas insolubles, sino infinitas posibilidades de tomar otros rumbos, descubrir más allá de lo que el muro nos deja ver. Escapar de la impotencia para ser el verdadero dueño de tu destino, de tu futuro, al menos en la parte que se puede. Esto no es fácil, pues las barreras de la mente son con seguridad mucho más resistentes que las físicas sin que seamos muy conscientes de ello. Y a eso nos enfrentamos, no nos enfrentamos a un problema, luchamos contra nuestras limitaciones internas para resolverlo. Nuevas posibilidades surgidas de viejos espectros. Haz tu camino.
miércoles, 6 de abril de 2011
Distancia
Pasan los meses. Todo transcurre con absoluta normalidad. O eso parece. El día a día se hace monótono. Aveces con más sorpresas. Aveces con menos. Algo corriente en la vida de demasiada gente. Supongo. Y a pesar de que las cosas no van nada mal, no consigo encontrar mi sitio. Es esa sensación de nostalgia que me sacude frecuentemente, manchada de recuerdos, ,manchada de distancia. Lejos de mi hogar pero a la vez tan cerca. Todo el mundo habrá tenido que sentirlo alguna vez. Supongo. Y supongo que esa sensación no se irá nunca. Y eso espero.
lunes, 4 de abril de 2011
Mamá, mira lo que hago!
Últimamente me ronda un tema en la cabeza. Es ese afán de protagonismo que ha surgido entre mi generación. Sin embargo no es una simple moda, visible a priori como fue el grunge (ya extinguido) o el rock. Mucho más sutil, este pseudo-movimiento aparece en forma de “estados”, “tweets” y un largo etc. de modernismos. Y el problema no es ser original, es querer parecer original a toda costa, y eso desgraciadamente es lo menos original que se puede ser. Imagino que divertido sería el mundo si fuese fiel reflejo de nuestras redes sociales, pero esto no es así y demuestra que poca gente es real, auténtica... Poca personalidad en este reino de necios. Casualmente, los más graciosos en Internet suelen ser los más pedantes en la vida real. Los más atrevidos, los más tímidos Las redes se convierten en el espejo donde volcar y ver lo que deseamos ser en realidad. No mas que una farsa bien encubierta, una moda imperceptible y generalizada hasta puntos insospechados, pues yo mismo me pregunto si no peco de falso al escribir esto.
Tráfico y mal humor.
Medio día, Sevilla, me encuentro en eso que llaman autobús que no es otra cosa que un transporte público que se materializa en un pequeño infierno todos los días. Sinceramente, me gustaría ver a esos políticos que tanto lo fomentan predicar con el ejemplo, seguramente otro gallo cantaría. Se acercan elecciones, eso se traduce en obras y esas obras se traducen en atascos. Humo y prisas, prisas que se traducen en pitos y más pitos, quizás piensan que así saldrán antes del embrollo. Mientras, un grupo de personas, muchas de pie, soportan todo esto dentro del pesado autobús, donde casualmente, no funciona muy bien la ventilación y el poco aire que entra nos sabe a humo. Y esto se repetirá otro día y otro día por que a lo de arriba poco les importa nuestro bienestar, incluso parece que a muchos de los de abajo, que se cuelan furtivos como sea con sus coches tampoco les importa mucho y eso me mosquea. El mal humor se palpa en el ambiente y los claxon regalan la banda sonora.
Cuestión de paciencia
A lo largo de los años adquirimos eso que llaman paciencia. La vida misma te la impone y tu te acabas doblegando a su voluntad. Comenzamos esperando en la cola para el DNI. Colas .Más colas. Colas esperando la guagua (autobús para quién no lo entienda), esperar esas notas que no llegan. Luego esperamos para el coche, la casa, el amor, las vacaciones y un sin fin de cosas. Y esperando eso que va a llegar aparece la angustia, esa sensación de nerviosismo que te obliga a pensar todo el día en lo mismo, incluso te cuesta dormir por su capricho. Pero todo llega al fin y al cabo. Cuestión de saber esperar. Cuestión de paciencia.
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